El conjunto rojiblanco volvió a vencer en el partido de vuelta para certificar su billete para la final de Gran Canaria, después de un partido bronco decidido con un tanto en el inicio del segundo tiempo
Costa Adeje Tenerife 0-1 Atlético de Madrid

El Atlético de Madrid repetirá un año más en la final de Copa de la Reina después de vencer por 0-1 al Costa Adeje Tenerife en un duelo muy disputado y bronco decantado por un gol de Synne Jensen a pase de Rosa Otermín en el inicio del segundo tiempo. El final del encuentro estuvo marcado por una tangana iniciada por un empujón por detrás de Fatou Dembelé sobre Fiamma Benítez, que provocó un enfrentamiento entre jugadoras de ambos equipos.
El Heliodoro Rodríguez López decidió el primer finalista de la Copa de la Reina. El Atlético de Madrid llegaba con la ventaja del partido de ida, en el que un gol de Gio Garbelini le dio una ligera ventaja que trataron de defender en la vuelta. Por su parte, las tinerfeñas, aupadas por su afición y con el sueño de disputar su primera final de esta competición, tenían que intentar superar esa diferencia para lograr la remontada y continuar con una temporada de ensueño.
Para lograrlo, Yerai Martín optó por un once en el que destacaban dos jóvenes como la canterana Pola e Iratxe Pérez, quienes tras sus grandes actuaciones en el partido liguero ante el Levante, cogieron el testigo de Sandra Castelló y Violeta Quiles, que fueron titulares en el partido de ida. En las rojiblancas, José Herrera calcó la misma alineación que le permitió llegar a su isla de nacimiento con ventaja.
Las defensas se imponen a los ataques
Los primeros 45 minutos estuvieron marcados por la igualdad y la tensión del encuentro, con ambos equipos sabedores de la importancia de cualquier mínimo error y lo costoso que podría ser para sus intereses. Las visitantes comenzaron mandando con el balón, buscando una grieta en un entramado defensivo tinerfeño inexpugnable en el que Fatou Dembelé, Elba Vergés y Patri Gavira -con amarilla desde el 13 tras una falta rigurosa-, no ofrecieron oportunidad a las rojiblancas.
En el otro área sucedió la misma historia, con Iratxe Pérez y Natalia Ramos como jugadoras más activas en ataque, pero sucumbiendo una y otra vez ante la buena actividad defensiva de las colchoneras, que no permitieron ningún disparo a portería, y vieron como única amenaza un lanzamiento alto de falta directa de Natalia Ramos en el descuento.
Las pérdidas de tiempo de las madrileñas trataban de cortar un ritmo de duelo y choque constante en el que se dirimió una primera parte que no pasará a la historia por las ocasiones de peligro, pero que mantuvo la igualdad reinante esperada en un encuentro en el que tan solo un gol marcaba la diferencia entre ambos equipos, que se citaron en los últimos 45 minutos para dirimir el triunfador.
Otra vez Otermín estelar
Nada más arrancar el segundo tiempo el partido y la eliminatoria dieron un vuelco muy importante con el primer y único tanto. Fiamma Benítez asistió a Rosa Otermín por la izquierda, para que la jugadora madrileña como en el partido de ida centrara al área, donde apareció Synne Jensen completamente habilitada para hacer el 0-1.
A partir de ese momento el conjunto rojiblanco encontró muchos más espacios para hacer daño a unas tinerfeñas cada vez más cansadas y que, pese a no dejar de intentarlo, veían cada vez más lejos la remontada. Sí que encontraron un poco de opciones por el costado derecho de Aleksandra Zaremba, pero sus envíos no encontraron rematadora.
El partido se calienta y finaliza en tangana
Conforme se iban perdiendo las opciones canarias, las madrileñas se iban viendo más dominadoras de la situación, cortando el ritmo con constantes pérdidas de tiempo que la colegiada no frenó en ningún momento y que derivaron en una crispación que cristalizó en la tangana del final del choque.
Las de José Herrera no fueron capaces de hacer el 0-2 en diversas opciones en las que se encontraron con Noelia Ramos o fallaron en la definición, mientras las locales lo intentaban ya cada vez con menos fe. A pesar de los cambios de Yerai Martín, sus ocasiones no lograron inquietar a una Lola Gallardo que exhibió veteranía dejando pasar los segundos en cada oportunidad sin recibir siquiera advertencia por la árbitra.

Finalmente, con el partido y el pase ya decidido, Fatou Dembelé, que llegaba ya caliente de un intercambio anterior con Gio Garbelini, empujó por detrás a Fiamma Benítez. La de Malí fue expulsada y las futbolistas de ambos equipos se enzarzaron en una tangana vergonzosa que protagonizó la conclusión del encuentro.
La central se quejó a la colegiada de un presunto insulto racista por parte de una rival, y ambos entrenadores se reunieron con las capitanas y la colegiada, en una escena de desconcierto que entristeció el final de una eliminatoria bonita y disputada, en la que las rojiblancas supieron imponerse en lo futbolístico, aunque con una actitud un tanto criticable con constantes pérdidas de tiempo desde el comienzo del choque, y provocando piques con las rivales.