El Barça da la vuelta al marcador, supera al Athletic Club de Bilbao y sella su pase a la final de la Supercopa frente al Real Madrid

FC Barcelona 3 – 1 Athletic Club de Bilbao
El FC Barcelona y el Athletic Club de Bilbao aterrizaron en el Estadio SkyFi Castalia para disputar una final que les valdría el billete directo a la final de la Supercopa. Allí ya esperaba el Real Madrid, que pasó por encima del Atlético de Madrid en la primera semifinal del torneo.
Las de Pere Romeu llegaban como favoritas para revalidar un título que han conquistado en cinco de las seis últimas ediciones. Las lesiones han condicionado el ritmo de una plantilla corta esta temporada, pero no han frenado el hambre de un Barcelona que sigue vivo y favorito en todas las competiciones. En Castellón, las azulgranas buscaban levantar el primer título del año.
Con una realidad distinta, el Athletic Club de Bilbao quería dar la sorpresa. Derrotar al vigente campeón de la Supercopa supondría una hazaña para unas leonas que tardaron en mostrar su mejor versión en Liga F, pero que van cogiendo ritmo tras la victoria liguera en el Di Stefano ante un Real Madrid ya finalista.
La atmósfera que se había formado en Castalia anticipaba un encuentro de altura. Ambos conjuntos sentían el respaldo de sus aficiones, que les acompañaron hasta Castellón para transmitirles su calor desde la grada.
El balón comenzó a rodar en los pies de un Athletic al que poco le duró la posesión. El planteamiento era claro: las azulgranas buscaban manejar el balón y llevar la batuta de un partido en el que el conjunto bilbaíno debía realizar un ejercicio de resistencia brutal para frenar a un Barcelona con una presión alta y asfixiante.
A los diez minutos llegó la primera aproximación clara del Barcelona, después de varios intentos por romper la muralla bilbaína.
Las blaugranas dominan el encuentro
Las catalanas cada vez estaban más cerca de encontrarse con el gol, mientras que las vascas apenas conseguían enlazar varios pases seguidos. El juego se volcaba en campo rojiblanco. Kika inventó un pase por encima de la zaga vasca para conectar con Alexia Putellas, que leyó a la perfección la acción y puso un envío peligroso al corazón del área, obligando a Olatz Santana a salir para blocar el balón.
Una falta innecesaria de Mapi León sobre Maite Zubieta dentro del área silenció a los aficionados azulgranas, que no esperaban la falta de solidez de la zaga ni el desentendimiento entre Irene Paredes y Mapi León. La acción fue revisada por posible fuera de juego, pero finalmente se señaló la pena máxima, un penalti que podía marcar el ritmo del partido.
Nerea Nevado adelanta al Athletic de penalti
Pese al absoluto control del juego, el Barcelona recibió un golpe inesperado. El marcador se inclinó a favor del Athletic Club de Bilbao con el gol de Nerea Nevado desde los once metros, que castigó la descoordinación defensiva del conjunto culé.
El Athletic sabía que no debía conceder nada a un Barcelona acostumbrado a ganar. El paso del tiempo y un ritmo bajo de juego eran sus mejores aliados para proteger la ventaja y evitar el empate.
Ona Batlle empata el partido
Bajo presión y en busca de la igualada, el Barcelona se volcó al ataque. Sin encontrar el hueco, Alexia lo intentó desde la frontal con un potente disparo que se estrelló en el travesaño. El rechace cayó en los pies de Irene Paredes, que vio sola a Ona Batlle. La lateral no se lo pensó y envió un misil desde fuera del área que superó a la guardameta de las leonas y acabó en la red para poner el 1-1.
El Barcelona puso contra las cuerdas a un Athletic que, en apenas cuatro minutos, vio cómo las azulgranas remontaban. Irene Paredes solo tuvo que empujar el balón a la red tras recoger el rechace de Santana, frustrando la alegría bilbaína. Tras la revisión del VAR, el tanto subió al marcador.
Kika Nazareth ve la roja
En el añadido de la primera mitad, las alarmas volvieron a sonar para las de Pere Romeu. Un codazo involuntario de Kika Nazareth en la cabeza de la central bilbaína Naia Landaluze fue castigado con tarjeta roja por la colegiada, condicionando el partido hasta el final. La emoción estaba servida en una semifinal que prometía, pero que superó todas las expectativas.

El Barça se marchó al descanso con una jugadora menos, pero por delante en el marcador ante un Athletic que había encontrado el empate en una acción aislada. Tras el pitido final del primer tiempo, Castalia estalló en pitos hacia la colegiada, Elisabeth Calvo, muy discutida por la expulsión señalada en contra del conjunto azulgrana.
Con una jugadora más, las vascas intentaron aprovechar su ventaja presionando arriba a las catalanas. Buscaban hacerse con el control del partido, algo que no lograban debido a la falta de precisión en los pases.
El Barça mueve el banquillo y ajusta el ataque
Mientras tanto, las jugadoras de ambos conjuntos salían a calentar en busca de alternativas que decantaran el encuentro. Las primeras en ingresar al terreno de juego fueron Patri Guijarro y Graham Hansen por parte del FC Barcelona, dos veteranas que regresaban a la convocatoria tras superar sus respectivas lesiones. Javi Lerga también movió el banquillo minutos después dando entrada a Sara Ortega.
La inferioridad numérica no afectó a un Barcelona que amplió su ventaja en el minuto 66 tras una jugada colectiva de gran nivel. Ona Batlle superó a su par en velocidad y sirvió un pase preciso a Ewa Pajor, que se plantó sola en el área y definió a placer para firmar el gol de la tranquilidad.
La polaca cumplió con su papel de goleadora y dejó su sitio a Salma Paralluelo, que sigue con su vuelta a la dinámica de equipo tras su lesión. El Athletic Club no supo sacar partido a su superioridad numérica y continuó sin generar ocasiones ante un Barça que manejaba el encuentro con la misma autoridad que en el inicio.

El Athletic intenta reaccionar sin éxito
Las azulgranas no tenían prisa. Movieron el balón con calma ante un Athletic que apenas inquietaba y que veía alejarse la posibilidad de disputar la final. La suiza Sydney Schertenleib tuvo en sus botas el cuarto gol del partido, pero se acabó enredando al intentar regatear a las centrales vascas y no logró culminar la acción con un disparo.
Finalmente, el FC Barcelona certificó su pase a la final de la Supercopa tras superar al Athletic Club de Bilbao en una semifinal intensa y llena de matices. Las azulgranas se medirán ahora al Real Madrid en el duelo decisivo por el primer título de la temporada.