El combinado de Claudia Pons dominó de principio a fin y encarriló el triunfo con una primera parte impecable liderada por Samper, Sotelo y Antía Pérez

España 5-1 Colombia
El partido comenzó con ritmo eléctrico. Tras el saque inicial, España mostró desde el primer minuto su intención de imponer el ritmo, y no tardó en reflejarlo en el marcador. Irene Samper, con un zurdazo a la escuadra a los dos minutos, abrió el camino de una selección lanzada, que ya desde ese instante hizo sufrir a una Colombia incapaz de contener el juego combinativo español.
La ventaja creció pronto. En el minuto 6, Vane Sotelo amplió distancias con un remate raso y ajustado al poste, obligando al banquillo colombiano a pedir tiempo muerto ante el vendaval ofensivo al que estaba siendo sometido.
Pero ni el parón frenó a España: apenas un minuto después, Antía Pérez culminó un nuevo recital ofensivo con un derechazo imparable para firmar el 3-0 en plena exhibición de recursos y circulación.
Colombia, desbordada y desajustada en las llegadas, comenzó a cargar con tarjetas. Bustos vio la primera amonestación en el minuto 10, justo antes de que la portera evitara in extremis el cuarto tanto. Pero el dominio español no decayó. Las de Claudia Pons seguían llegando con claridad, conscientes de que un triunfo holgado podía ser decisivo para asegurar el primer puesto del grupo.
El punto de inflexión se produjo en el minuto 15, cuando una dura entrada sobre Irene Córdoba derivó en amarilla para Dayana Rivera y en un doble penalti que Vane Sotelo transformó con un fuerte disparo para completar su doblete y colocar el 4-0.
La tensión se elevó con nuevas amonestaciones para Antía Pérez y Melissa Jaimes, mientras que la colombiana Allison Olave evitó con una gran intervención que el marcador fuese aún más abultado antes del descanso.
España sentencia en una segunda parte controlada y sella su pase a cuartos
La segunda parte arrancó parecido a los primeros veinte minutos,con España dominando con autoridad y con el billete a cuartos de final prácticamente en la mano. A los pocos minutos de la reanudación, el equipo cafetero comenzó a rondar el área rival con más insistencia.
En el minuto 25, una llegada peligrosa obligó a Elena González a intervenir con contundencia, mostrando reflejos para evitar el que habría sido el primer gol colombiano. Ese empuje, sin embargo, tuvo un precio: Colombia transformó su energía en excesiva dureza, y las tarjetas comenzaron a acumularse.

España, por su parte, respondió con fútbol. En el minuto 28, una nueva jugada trenzada, ejemplar del estilo combinativo que había marcado el encuentro, terminó con Irene Córdoba enviando el balón al fondo de la red. Era el 5-0 y la confirmación de la superioridad española, que seguía imponiéndose tanto en ritmo como en precisión.
Colombia, herida en el marcador, continuó recurriendo al juego físico. Apenas instantes después llegó la quinta tarjeta amarilla, esta vez para Alejandra Apraez, símbolo de una selección que luchaba más con ímpetu que con criterio.
El premio del honor para las sudamericanas llegó finalmente en el tramo final. Una acción desafortunada en el área española acabó con Irene Córdoba introduciendo el balón en su propia portería, dejando el marcador en un 5-1 que maquillaba ligeramente la distancia real entre ambos equipos.
La segunda parte terminó sin sobresaltos para España, que cerró un partido completo, sólido y eficaz, sellando su clasificación a los cuartos de final con una actuación convincente.