Las pericas se llevaron la victoria gracias a un gol en el descuento, mientras que el equipo valenciano se marchó de vacío después de un gran encuentro en el que solo le faltó marcar
RCD Espanyol 1 – 0 Valencia CF

Con la mirada aún puesta en Valencia y los daños que causó la Dana el pasado 29 de octubre, la Jornada 12 de la Liga F llegó con una serie de cambios que afectaban al equipo colista de la temporada, el Valencia CF. Tras la eliminatoria en la Copa de la Reina perdida ante el Cacereño de 1ªRFEF, el club destituyó a José Luis Bravo como consecuencia también de sumar tan solo dos puntos en lo que llevan de campaña.
Así pues, fue el segundo entrenador, Fernando Martín, quien lo relevó en el encuentro contra el Real Betis (0-2) mientras se definía la vuelta de Cristian Toro al grupo: “Es la vuelta a casa en muchos aspectos, se juntan emociones especiales y la responsabilidad del momento”, aseguró en VCF Media. De esta manera, el Espanyol de Sara Monforte se enfrentó en la Ciudad Deportiva Dani Jarque a un club renovado en plantilla, pero con muchas piezas que encajar en el modo de juego del equipo.
“La clave está en nosotras mismas, en pensar cómo mejorar cada una y como equipo para poder revertir la situación”, explicó Toro. En ese sentido, el nuevo entrenador valencianista apuntó hacia una mirada a largo plazo, ya que “es normal que la primera semana se note un cambio, pero lo importante es que ese cambio lo mantengamos y sigamos creciendo cada semana”.
En cuanto a su valoración del Espanyol, que cuenta con siete goles a favor y cinco en balón parado, afirmó en la previa que tiene “un gran juego en equipo”. Según indicó, “es un equipo intenso, que trabaja bien el juego directo, las caídas en segundas jugadas, el ataque por fuera con las extremos, el contraataque. Es un equipo duro, y que sabemos la dificultad”.
Para el equipo catalán, su entrenadora, Sara Monforte, tuvo claro que su objetivo era “sumar todas las jornadas posibles” y “mantener la portería a cero”, como han conseguido gracias a esa apuesta por la línea defensiva a la que ya hacía referencia Monforte: “Tenemos que seguir con la solidez defensiva, y después podemos reconocernos un poco mejor a nivel ofensivo, porque el equipo a veces es demasiado directo”.
Las ganas de cambiar van por delante
El homenaje a las víctimas de la Dana en Valencia no cesó, a través de camisetas y una pancarta que decía “Estem amb vosaltres”. Ambos conjuntos se plantaron en el césped con objetivos iguales, pero diferentes. Por una parte, las blanquiazules llegaron con la cabeza puesta en los tres puntos que les darían la novena posición en la clasificación, mientras que las blanquinegras buscaban salir del hoyo y lograr la primera victoria en lo que llevan de curso. No obstante, tal y como indicaron ambos técnicos en las previas al encuentro, también saltaron al terreno de juego con intención de cambiar y mejorar algunas situaciones de juego que les hiciesen ser dominadoras del partido.
Las blanquinegras dominaron el balón durante el primer tiempo, aunque las alas del murciélago no llegaron a volar hasta la portería rival. Por su parte, las pericas retrataron la petición de Monforte y reforzaron la línea ofensiva, con dos disparos por parte de Lucía Vallejo e Iara Lacosta, en los primeros cuatro minutos de partido. Fue la guardameta valencianista Antonia Canales quien se encargó de evitar el que podría haber sido el primer tanto.

A pesar de ello, el equipo valenciano logró sacar de las casillas a sus rivales, sobre todo por los extremos con Marina Martí y Asun Martínez. Ambas futbolistas no dieron tregua a sus defensoras, Paula Perea y Daniela Caracas, dejando paso incluso a tres ocasiones de gol por parte de la brasileña Vitoria Almeida. Unos disparos sin suerte que amenazaban a la guardameta blanquiazul, que con buenas intervenciones evitaba que entrase el balón.
La rabia y la alegría juntas en el segundo tiempo
La ilusión y las ganas de conseguir esos tres puntos por ambas partes siguió en la segunda parte. De hecho, la emoción llevó a Carolina Marín a tocar el balón con las manos en el minuto nada más comenzar, y dos minutos después al Valencia CF le provocó un fuera de juego. Pauleta intentó un pase en profundidad, pero Almeida estaba en posición de fuera de juego.
El encuentro lo marcó el grupo de Cristian Toro, que fueron superiores en gran parte del encuentro, buscando la que sería la primera victoria del año. Sin embargo, el Espanyol no se lo puso fácil, sobre todo en la línea defensiva de Caracas, Ballesté, Guerra y Perea. Las cuatro futbolistas lograron frenar a una delantera valencianista que encontraba cualquier espacio disponible para lanzar un flechazo a portería, aunque sin éxito, evidenciando su mal momento goleador, con tan solo tres dianas en los primeros 10 partidos de temporada.

Sonrisas y lágrimas. De eso trata la temporada del equipo valenciano, con mayor predominancia de las segundas. Tenían el partido controlado en Sant Adrià de Besos (Barcelona), ante unas pericas que llegaron con ganas de mantener la continuidad y sumar los tres puntos que les subirían a la novena posición de la tabla. Y así fue. Tuvo que llegar el minuto dos de descuento para que Natalia Montilla rematara con la derecha desde el lado izquierdo del interior del área, y marcara el gol que les quitaría la alegría a las blanquinegras.
Polos opuestos. El Valencia CF ha tocado fondo y su salida le va a llevar tiempo. Por el lado contrario, el RCD Espanyol termina la decimosegunda jornada con una sonrisa de oreja a oreja. Ahora solo queda mirar hacia delante y pensar en la siguiente jornada, con dos encuentros complicados: Valencia CF – Barça (15/12); Levante – Espanyol (15/12).